AMBIVALENCIA EXISTENCIAL: ¿SOMOS VIDA O SOMOS MUERTE? ¿SOMOS MUERTE QUE VIVE O VIDA QUE MUERE?



Todo allá afuera está compuesto de energía, y todo a su vez necesita de otros tipos de energía para poder continuar el ciclo; en los seres vivos es necesario la creación de energía a través de procesos biológicos, "transformación y asimilación de los componentes de materia orgánica que conforma nuestro alimento, ya sea al comer o en la captación de luz solar (fotosíntesis).
  
 La conciencia interna ( lo subjetivo) necesita de un cuerpo físico y procesos cerebrales para poder expresarse dentro de una realidad física tangible, y a su vez, el cuerpo biológico carece de sentido si no contiene dentro de sí a una conciencia, a un “algo” que la experimente.

 "La energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma”; no somos sino el instrumento mediante el cual la energía se mueve de un ser a otro y se transforma de un movimiento a una explosión o viceversa.

 Los elementos mayores sobreviven siempre a través de la asimilación de otros más pequeños y estos, paradójicamente, son los mismos de los cuales todos estamos compuestos. Somos átomos consumiendo átomos. Somos lo que come y también lo comido. Desde lo más pequeño a lo más grande. O mejor dicho: no existe realmente lo “grande” o “pequeño”.

 Los átomos de los que se compone el universo, y por ende nosotros, son al mismo tiempo una amalgama de electrones y neutrones, quarks y demás, tan inconcebiblemente pequeños que nos es imposible imaginar. Pero indudablemente, hay siempre algo más pequeño que lo más pequeño conocido, tan pequeño que incluso llegará el punto en que tenga que dejar de ser algo físico (+) y comience lo “no físico” (-). Es como la noción Pitagórica en la cual todo elementos se encuentra compuesto (o es divisible) en otros más pequeños, y estos en otros más pequeños, y así, eternamente.

 Pero nuestros medios medibles llegan sólo hasta cierto punto de la divisibilidad de las cosas. Es decir, cuando ya no nos es posible catalogar algo como “físico” pues no es posible ser medido.  Cuando llegamos a tal punto entonces quizá estaríamos en lo que la física  llama “antimateria” ( o antienergía); y esto tiene bastante lógica, pues si los principios exactos funcionan cuando una estrella muere y colapsa en sí misma dentro de un agujero negro, (con tanta gravedad como para comprimir un planeta entero en algo no más grande que una moneda); entonces, ¿ qué pasa cuando un átomo colapsa en sí mismo?

 Quizá al morir estemos naciendo en otra realidad. Como si presionáramos con nuestro dedo en el medio de una servilleta extendida; se hundiría de un lado y surgiría en el otro.

 O puede que estemos ante lo que siempre nos hemos preguntado, que nuestra conciencia sea como esa servilleta.  Si concibiéramos a la conciencia como lo que está comprimido en sí mismo, lo físico sería aquello mismo, pero a la inversa Lo subjetivo sería entonces energía comprimida en sí misma, o sea, negativa (−); lo físico es la misma energía “hacia afuera”, positiva (+). Toda máquina que requiere energía necesita ambas cargas, positiva (+) y negativa (−).

 La biología funciona bajo los mismos principios que las maquinas, necesitamos energía. Para poder poner en marcha una maquina es necesario evitar que los valores positivo y negativo de su energía choquen entre sí. ¿Cómo hacer que una maquina biológica funcione, si habrá de regirse bajo los mismos principios energéticos presentes en la naturaleza? Según la física cuántica el contacto entre materia y antimateria ocasionaría una aniquilación mutua ( algo así como un corto circuito en una maquina convencional), capaz de generar fotones de alta energía y rayos gamma.

 Si hubo un dios, o un ingeniero capaz de crear seres vivos, tuvo muy en cuenta esto; es imposible crear materia sin antimateria, pero al mismo tiempo cuando ambas se juntan, se genera una aniquilación mutua ¿Cómo separarlos entonces y al mismo tiempo hacerlos coexistir? Quizá más que separarlos, hubo que encontrarlos en sus extremos, es decir encontrar la “no forma” equivalente a “la forma” que se quiere crear, como esa servilleta que se dobla y se encuentra a sí misma en dos ( o más) planos. Y henos aquí, conciencia y cuerpo.

 “La conciencia está en todo lo que existe” citan las filosofías oriéntales. Esto es “ la antimateria está en todo lo que existe” y esto en una afirmación, puesto que existe la materia. Entonces, nuestro cuerpo físico acabaría por ser lo mismo que nuestra conciencia, sólo que en otro plano: materia, (+), antimateria (−).

 Cuando morimos, ¿estamos muriendo realmente? O es que simplemente nuestra conciencia sigue con su proceso de inacabables transformaciones, como en todos los procesos que rigen las leyes de la vida. "La energía no se crea ni se destruye" - “Como es arriba es abajo” 




Share this:

ABOUT THE AUTHOR

Hello We are OddThemes, Our name came from the fact that we are UNIQUE. We specialize in designing premium looking fully customizable highly responsive blogger templates. We at OddThemes do carry a philosophy that: Nothing Is Impossible

0 comentarios:

Publicar un comentario